Enfermedades

Brucelosis humana: cómo se propaga la brucelosis

¿Qué es?

La brucelosis es una enfermedad infecciosa zoonótica, lo que significa que se produce por contacto con animales infectados con bacterias. En este caso, Brucella Brucella.

También se llama fiebre maltesa o fiebre fluctuante.

Esta enfermedad es común en todo el mundo pero afecta principalmente a personas que manipulan animales o alimentos potencialmente contaminados, como agricultores, veterinarios, trabajadores de mataderos, etc.

causa principal

La brucelosis es causada por una infección con bacterias del género Brucella, Principalmente especies Brucella Lo tienen ovejas y cabras. Las enfermedades infecciosas ocurren a través del contacto con fluidos corporales de animales infectados, como sangre, orina, heces, secreciones vaginales, un feto abortado, placenta y rápidamente a través de las membranas mucosas (por ejemplo, boca, raíces y ojos) o heridas y lesiones cutáneas. También se ha relacionado con el consumo de productos animales infectados, principalmente leche cruda o productos lácteos elaborados con leche cruda no esterilizada por calor. En general, no suele haber transmisión del virus de persona a persona.

Brucelosis: síntomas

Los síntomas de la brucelosis pueden variar según el período de incubación, desde una semana hasta varios meses. El tiempo promedio para desarrollar síntomas es de 10 a 30 días después de la infección. Los síntomas de cada persona pueden ser muy diferentes y es posible que ni siquiera muestren síntomas (asintomáticos). Una vez infectada, Brucella puede llegar a los ganglios linfáticos. Si en este punto el sistema inmunológico humano es incapaz de eliminar las bacterias, estas se multiplicarán y entrarán al torrente sanguíneo, lo que provocará los primeros síntomas de la fase aguda de la enfermedad:

  • Fiebre hasta 38ºC, dura varios días. Luego puede descender y aparecer en olas o picos frenéticos.
  • Se acompaña de sudoración profusa y síntomas desproporcionados a la temperatura y son más frecuentes por la noche.
  • Articulación, músculo o neuralgia.
  • Cansancio constante, fatiga.
  • Estreñimiento.
  • dolor de cabeza
  • disminución.

En la siguiente etapa, cuando las bacterias ya están ingresando al torrente sanguíneo, pueden llegar a varios órganos y tejidos, lo que conduce a diversas manifestaciones clínicas de la enfermedad:

  • Afectación del sistema osteoarticular:
    • Artritis sacroilíaca: inflamación de las articulaciones sacroilíacas (entre el sacro y el hueso pélvico)
    • Espondilitis: inflamación de las articulaciones de la columna, provocando dolor de espalda, rigidez …
    • Bursitis: inflamación de la bolsa o membrana que rodea la articulación.
    • Tendinitis: inflamación de la vaina que recubre el tendón.
  • Orquitis con inflamación del epidídimo: inflamación de los testículos y el epidídimo.
  • Granulomatosis hepática: Lesiones inflamatorias que provocan masas o granulomas en el hígado.
  • Enfermedad pulmonar por brucelosis: grupo de enfermedades pulmonares que tienen una variedad de síntomas respiratorios.
  • Endocarditis: inflamación del revestimiento del corazón.
  • Efectos sobre el sistema nervioso: Junto con la endocarditis, es una de las enfermedades más graves.
  • Lesión cutánea: es menos común en personas que están constantemente expuestas a bacterias en el trabajo.

La brucelosis es propensa a recaer, es decir, los síntomas regresan y la persona ha sufrido los síntomas de la enfermedad en forma de enfermedad crónica durante muchos años. En la brucelosis crónica, la función del sistema musculoesquelético disminuye, la función de los nervios autónomos cambia, parestesia (cambios en la sensibilidad como hormigueo, entumecimiento …) y dolor articular.

Brucelosis: diagnóstico

Al diagnosticar la brucelosis, es útil conocer el historial médico y la biografía de las personas que hayan tenido contacto con animales o alimentos que puedan estar contaminados con bacterias de la brucelosis, como ocupación, lugar de residencia, tipo de dieta, etc. examen físico Se requieren más pruebas, como análisis de sangre y orina, hemocultivos (hemocultivos), urocultivos, serología para la detección de partículas de Brucella (antígeno), análisis de LCR y cultivo o biopsia de órganos afectados.

Brucelosis: tratamiento

El tratamiento de la brucelosis implica el uso de una combinación de varios antibióticos, ya que ningún antibiótico por sí solo puede matar las bacterias. Algunas de las combinaciones de antibióticos más utilizadas son la doxiciclina, la estreptomicina, la gentamicina y la rifampicina. El tiempo de tratamiento es muy largo, al menos seis semanas. Si surgen complicaciones o la enfermedad se repite, el plazo se puede extender. Una parte importante del tratamiento es no abandonarlo, incluso si el tratamiento es prolongado. Además, es necesario tratar todos los posibles síntomas y complicaciones en diferentes órganos.

Brucelosis: prevención

El pilar más importante de la prevención de la brucelosis es reducir el riesgo de infección. El método principal es consumir únicamente productos lácteos pasteurizados (leche, queso y derivados). Cualquiera que manipule carne o ganado debe cumplir con las normas para evitar riesgos laborales. Por ejemplo, debe usar gafas protectoras y ropa y proteger las heridas de la piel. También es importante para la prevención identificar y tratar a los animales infectados lo antes posible. Hay vacunas para animales de granja, pero no vacunas para humanos.

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